El jaciment del Born

Un yacimiento único

Contemplar el yacimiento del antiguo Mercado del Born es hacer una aproximación a la vida cotidiana de la Barcelona de finales del siglo XVII y principios del XVIII, y es pisar las calles de la ciudad que resistió el asedio de las tropas de Felipe V hasta la capitulación del 11 de setiembre de 1714.

Este es un espacio arqueológico único y excepcional, por dimensiones, por el estado de conservación, por la secuencia histórica que presenta y porque la documentación histórica ha permitido poner nombre a las familias que vivían allí.

Visita guiada al yacimiento y a la exposición permanente

Historia del Born, historia de Barcelona

Contexto histórico

A partir de las restas arqueológicas excavadas al alrededor y interior del antiguo mercado del Born se puede recorrer la historia de Barcelona desde la época romana hasta los inicios del siglo XVIII, cuando la vida en esta parte de la ciudad quedó interrumpida de forma súbita por el desenlace de la Guerra de Sucesión

Las épocas del yacimiento

  • Las calles
  • Las casas y talleres
  • Los sectores del yacimiento
  • El Rec Comtal

Las calles

En el interior del yacimiento del Born tenemos una parte de las 42 calles destruidas para la construcción de la Ciudadela y su explanada de seguridad; concretamente, se documentan tramos de hasta nueve vías diferentes.

Las casas y talleres

En el yacimiento del Born se pueden observar los restos de sesenta casas distribuidas en once manzanas diferentes. Algunas de estas manzanas solo se encuentran de forma parcial, ya que se extendían fuera de los límites del antiguo mercado.

Los sectores del yacimiento

En el yacimiento existen tres partes muy diferenciadas que representan perfectamente la complejidad de la trama urbana y social del barrio de la Ribera desde el siglo XIII al siglo XVIII.

El Rec Comtal

El Rec Comtal es una de las piezas claves del yacimiento, ya que marca el urbanismo de la mitad oeste y es vital para el desarrollo de las actividades artesanales documentadas en este punto del barrio de la Ribera.

Intervenciones arqueológicas

Arqueología, consolidación y mantenimiento del yacimiento

Un yacimiento no agotado

A pesar de la extensión y espectacularidad de lo que puede verse actualmente, el del Born es un yacimiento que no se ha agotado ni en superficie, ni en profundidad, ni en investigación. El programa ArqueoBorn plantea diversas ramas de investigación en este sentido.

Cuando hablamos del yacimiento del Born, a menudo pensamos en los 8.000 m2 de trama urbana detenida en el tiempo que se localiza en el subsuelo del antiguo mercado, pero, desde un punto de vista arqueológico, el yacimiento englobaría toda el área derribada por la construcción de la Ciudadela y de la explanada: en total, más de 295.705 m2.

Visita guiada al yacimiento y a la exposición permanente

Proceso de intervención, consolidación y limpieza del yacimiento


Los materiales arqueológicos

Los materiales arqueológicos recuperados tienen un amplio abanico cronológico, desde época romana hasta el momento de destrucción del barrio de la Ribera a principios del siglo XVIII.

La mayor parte de los materiales son cerámicos, pero también se documentan vidrios, objetos de hierro, bronce, cobre, plomo, huesos, elementos de piedra, algunos restos de maderas y, de forma testimonial, ropa y cuero. La información que nos aporta la cerámica es muy importante, ya que nos permite fechar las diferentes fases históricas y transformaciones internas de las casas. Hay que destacar la gran cantidad de fragmentos recuperados en el Rec Comtal, fosas sépticas, alcantarillas y pozos. El material cerámico más antiguo asociado a estructuras del yacimiento es el conjunto de cerámica decorada en verde y manganeso, que corresponde principalmente a platos cortadores, servidores y escudillas.

Coincidiendo con las primeras reformas de la segunda mitad del siglo XIV y comienzos del siglo XV, encontramos la aparición de material de procedencia valenciana, caracterizado por estar decorado en azul de cobalto, básicamente con escudillas con motivos geométricos de tipo radial con palmetas y de cenefas complejas. En pleno siglo XV, el material más abundante es el valenciano decorado en azul de cobalto y en reflejos metálicos. La cerámica azul denominada de Barcelona aparece en niveles de mediados del siglo XV y se desarrolla a lo largo del siglo XVI, mayoritariamente en platos y escudillas decorados en azul de cobalto con motivos vegetales simplificados, estrellas, radios centrales y alafias. También en el siglo XVI se desarrollan las escudillas y platos decorados con reflejos metálicos de producción catalana con motivos de hojas pintadas, retículas y, ya a partir de mediados del siglo XVI, escudillas y platos decorados con el motivo de pincel-peine.

Hacia finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, aparecen platos y escudillas llamadas de influencia renacentista, donde el azul de cobalto se combina con el color amarillo. A lo largo de la primera mitad del siglo XVII, se encuentran muchos platos decorados con orlas denominadas diversas, y se documenta un buen conjunto policromado.

Los motivos centrales son variados, como casas, mujeres, motivos vegetales, etcétera.

Todos estos conjuntos descritos ya desde el siglo XIV aparecen acompañados de una gran cantidad de material común, que en buena parte de los casos lleva barniz, de colores verdes a marrones. Casi todo el conjunto consiste en vajilla de cocina y de almacén, platos, platillos, cazuelas, barreños, tapaderas, botijos, jarras, graseras, ollas, ollitas, aceiteras, tarros, morteros, lámparas y vasos.

La mayor parte del material recuperado en la intervención arqueológica se sitúa entre la segunda mitad del siglo XVII y 1717, y corresponde a cerámica catalana decorada en azul, constituida en su práctica totalidad por platos de ala y escudillas decoradas en azul de cobalto con cubierta de blanco estannífero.

Entre los motivos más comunes tenemos el de la ditada (marcas de dedos), la butifarra, doble arco, rueda de carro, etcétera, con motivos centrales variados: barcos, figuras humanas, casas, motivos florales, pájaros…

Los últimos materiales responden al último momento de vida en el barrio. Junto con las piezas antes descritas, aparecen las series de Poblet, cuya producción se inicia en el último tercio del siglo XVII y termina a inicios del siglo XVIII.

De estas series hay numerosos platos, escudillas, portavelas y jarras, con una diversidad de cenefas y motivos decorativos parecidos a los descritos en el párrafo anterior.

Cabe destacar la gran cantidad de material de importación, principalmente italiano y de la región de la Liguria en particular, aparecido en la excavación. Otras áreas documentadas son Montelupo, Albisola, Faenza, Savona y Pisa.

Entre el material de vidrio recuperado predominan los pies de copas, ungüentarios, aceiteras, jarras y fragmentos de botellas con bordes diversos.

El color de los cristales varía del transparente blanco hasta diferentes tonalidades de verde y azul. Se ha podido documentar la procedencia de algunas de las piezas de vidrio del yacimiento, como el vidrio de Murano.

Otros materiales recuperados son herramientas de hierro, aperos agrícolas y ganaderos, utensilios personales (como tijeras, dedales, pendientes, anillos…), artesanales (compases) y bélicos (balas de cañón, fusiles, espadas…).

Detall de dues ceràmiques de procedència valenciana decorades en blau.Detalle de dos cerámicas de procedencia valenciana decoradas en azul

Detall d'un fragment decorat en verd i manganès.Detalle de un fragmento decorado en verde y manganeso
Detall d'un plat de ceràmica blava catalana decorada amb el motiu de la ditada.Detalle de un plato de cerámica azul catalana decorada con el motivo de la ditada

Detall d'un plat de ceràmica blava catalana decorada amb el motiu de la botifarraDetalle de un plato de cerámica azul catalana decorada con el motivo de la butifarra

                                                                                                                                                      Autor de las fotografías: Toni Fernández